
Homilía sobre el Evangelio de Mateo 10,26-33, predicada por el P. André Delvaux. En esta reflexión, Jesús nos dirige una de las invitaciones más repetidas y más difíciles del Evangelio: “No tengan miedo.” ¿Cómo viviríamos si el miedo dejara de gobernar nuestras decisiones? ¿Qué pasos daríamos si confiáramos plenamente en el amor y en la providencia de Dios? Cristo nos recuerda que somos infinitamente valiosos a los ojos del Padre. Nada de nuestra vida le es indiferente, y cada uno de nosotros es conocido y amado personalmente por Él. La fe no elimina las dificultades, pero nos da la libertad de caminar sin ser esclavos del miedo. Una profunda reflexión sobre la confianza, la libertad interior y la certeza de que nuestra vida está en las manos de Dios.