
Homilía de la XVIII Semana del Tiempo Ordinario – Viernes, sobre el Evangelio de Mateo 16,24-28, predicada por el P. André Delvaux. En este Evangelio, Jesús nos plantea una pregunta que toca el centro mismo de nuestra existencia: «¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida?» Seguir a Cristo implica mucho más que decir que creemos en Él. Significa renunciar a nosotros mismos, tomar nuestra cruz y aprender a caminar detrás de Jesús. Muchas veces buscamos conquistar, acumular y asegurar nuestra vida según los criterios del mundo. Pero Cristo nos recuerda que ninguna conquista vale la pena si, en el camino, perdemos aquello que realmente somos y nuestra relación con Dios. Una profunda reflexión sobre la cruz, la entrega, el sentido de la vida y la verdadera riqueza que encontramos cuando elegimos seguir a Cristo.