
Audio y edición: P.Cristovao, svd Música: Celinés - al perdonar Mt 18,21-35: Perdona a tu hermano, el Padre te perdonará Texto: SBLA La vida cristiana es una vida de exigencia y de compromiso serio. Adherirse a Jesús y asumir su propuesta, tiene requerimientos concretos y fuertes. Dichas exigencias son tan complejas, que el mismo cristianismo ha enseñado desde siempre que el asumir la tarea cristiana, es un regalo-don del Espíritu de Dios, no es una cuestión de altruismo, ni de capacidad personal innata. El perdón es una exigencia cristiana dura y compleja. Para asumir esa tarea hay que doblegar la estructura personal, el egoísmo que está enquistado en el propio ser de la persona. Perdonar no es, en el cristianismo, un consejo que acojo o no según la conveniencia, sino un imperativo, una cuestión de obligatorio cumplimiento. Pero la dimensión cristiana siempre exige mucho más. Jesús de Nazaret, con su ejemplo de vida y con su palabra, sigue interpelando a cada bautizado a vivir de manera coherente la adhesión a su proyecto. Dios pide a los seguidores de Jesús, el compromiso sincero de entrar por la lógica del Evangelio, renunciando a la lógica del egoísmo y del poder del domínio.