
Audio y edición: Cristovao, svd - texto: SBLA - Musica: Alfareros: Nadie que no seas tu. Mt 5,17-19: Quien cumpla y enseñe será grande en el Reino Jesús es la palabra definitiva de Dios. Él es la norma que todo creyente debe asumir con sincero corazón. No podemos seguir desplazando a Jesús por devociones privadas, o por profecías de última hora que van ganando adeptos. Es muy importante que volvamos a Jesús. Que regresemos los ojos, el corazón, la conciencia y toda la vida hacia él. Este es el trabajo permanente que debemos hacer durante la cuaresma, a fin de ir cristificando la vida y ser en el mundo testimonio real y creíble del amor de Dios. Lo más esencial de toda la ley y lo fundamental de los profetas Jesús lo testifica con su vida. No es Jesús quien tiene que acomodarse a la Ley y a la profecía de Israel, sino al contrario es la Ley y la profecía que tienen a Jesús por norma. Lo que esté de acuerdo con Jesús vale y lo que no esté de acuerdo con Jesús no vale. Que mientras avanzamos en la cuaresma, avancemos también en obedecerle a Dios con sincero corazón.