
No podemos vivir esa cuaresma como una más… Todos debemos estar atentos para luchar contra la tentación de vivir sin provecho este tiempo de gracia. Nosotros debemos tener un fe que siempre nos sorprenda, porque Dios no nos da este tiempo penitencial para ser un momento más en nuestra vida de fe. Dios es sorprendente; Dios quiere hacer nueva todas las cosas, quiere renovar nuestro corazón.