
Homilía del Domingo (19 de abril de 2026), predicada por el P. André Delvaux. En esta reflexión, contemplamos uno de los dramas más profundos de la vida espiritual: buscar a Dios sin reconocer que Él ya camina a nuestro lado. Como los discípulos, podemos estar cerca de Cristo y, aun así, no percibir su presencia. El Señor se hace compañero de camino, pero necesita que nuestros ojos se abran y nuestro corazón despierte para reconocerlo. Una profunda reflexión pascual que nos invita a descubrir la presencia viva de Cristo en nuestra vida cotidiana.