
En esta homilía, el P. André Delvaux nos invita a cambiar la mirada: no se trata solamente de preguntarnos qué podemos hacer nosotros, sino de confiar en lo que Dios hará. La vida cristiana exige abandonar la necesidad de controlar todos los resultados y aprender a confiar en la acción de Dios. Cuando ponemos nuestra vida en sus manos, nuestra esperanza no depende únicamente de nuestras fuerzas, sino de la certeza de que Él sigue actuando. Una reflexión sobre la confianza, el abandono en Dios y la esperanza de quien sabe que, al final, importa lo que Él hará.