
Cuando me entierren por favor no se olviden de mi bolígrafo. El poema pertenece a Rincón de haikus, publicado cuando el gran poeta uruguayo promediaba los 80 y la muerte era una sombra cercana con la que empezaba a dialogar para que no lo sorprendiera, para que no lo aplastara con el peso de su evidencia. Mario Benedetti murió ayer a los 88 años en su casa en Montevideo. Esta vez las lágrimas no tienen tregua. Hay que llorarlas todas. Pero por favor, no se olviden de su bolígrafo!